MADRE NATURALEZA

 Double exposure. 35mm.

Hay espejos cómplices del tiempo. Más que presenciar la imagen completa, se vislumbran pedazos de lo que se desintegra en cada momento.

¿Habrá ecos que ignoramos y que se mantienen atrapados en alguna grieta, en algún cajón, en algún parpadeo lento?

La luz no sólo es brillante, ni reveladora, cuando la confrontas; en su reflejo, en el descanso de sus destellos que yacen perdidos en alguna parte, prolonga su eternidad.

 

MADRE NATURALEZA

WEI SIMEI

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La vi sentada como si sus años no pesaran. Su voz ronca y ruidosa imponía cualquier otra.  Me sorprendió su manera de estar en el lugar;  a veces callada y sola, y otras, caótica y  social. Era una niña, un espíritu vivaz y a la vez, los años la abordaban a través de su cuerpo cansado y frágil. Sus dos opuestos, diferentes pero complementarios, constantemente se interponían. Y es ahí, en esa lucha, en ese enfrentamiento del cual ella era poco consciente, donde conecté con su mundo.

Wuhan, China, 10 de mayo de 2018.

WEI SIMEI